Los niños y los adolescentes menores de 18 años suponen un 24 por ciento de la población total noruega (2005), de los cuales poco menos del 77 por ciento vive en ciudades o centros urbanos. Noruega tiene una tasa total de fertilidad del 1’83, lo que es relativamente alto si se compara con otros muchos países europeos.
Las autoridades dan una gran importancia a crear un entorno seguro para los jovenes noruegos. Esto conlleva entre otras cosas el asegurar las mismas oportunidades para todos. En este proceso juegan un papel muy importante los esfuerzos para prevenir la marginalidad y promover condiciones de vida equitativas para los niños y adolescentes.
La mayoría de los niños y adolescentes de Noruega crecen en condiciones adecuadas y buenas; viven en un entorno seguro con una amplia estructura financiera. Sin embargo, algunos todavía deben enfrentarse a una serie de desafíos, como cuidados inadecuados, abuso, bullying, consumo excesivo de sustancias, dificultades para alcanzar objetivos educacionales y problemas para ingresar en el mercado laboral. Las autoridades noruegas están trabajando de manera activa para dar solución a estos problemas.
El Gobierno lanza cada año una publicación en noruego detallando los objetivos y las áreas de prioridad en relación con este asunto según se reconocen a través de los presupuestos del Estado (Satsing på barn og ungdom. Regjeringens mål og innsatsområder i statsbudsjettet). Este panfleto se distribuye por todos los municipios, condados, ONGs, etc, y proporciona una visión excelente de las iniciativas del Gobierno en relación con los niños y los adolescentes. .
Cada año, el Ministerio de Asuntos de la Infancia y la Igualdad de Oportunidades elige un Municipio del Año en asuntos relacionados con la infancia y la adolescencia como parte del esfuerzo que realiza para animar a los municipios a mejorar el entorno en el que se desarrollan niños y adolescentes, y para promover una política infantil y juvenil constructiva y que sea a largo plazo. Para ser merecedor de este premio los municipios deben haber demostrado que han centrado su atención en la interacción local entre diversas agencias y servicios, y entre el sector público y el sector no gubernamental. Debe existir un diálogo con grupos de interés para niños y adolescentes, y el municipio debe haber llevado a cabo actividades para asegurar que los más jóvenes alcancen verdadera influencia a un nivel local.
Por el Ministerio Noruego de Asuntos de la Infancia y la Igualdad de Oportunidades